Egilea: Ander Mateo
Erase una vez, una rana llamada Gus que quería ser rey. Un día Gus fue a la casa del sabio y le preguntó al sabio:
- ¿Qué tengo que hacer para ser rey?
- Tienes que hacer dos cosas:
1. Piérdete y ayudarás al perdido.
2. Ayuda al que no soporta el sol.
Gus fue por el monte, por los campos... y, pensando que iba a ser rey, se perdió.
Encontró una hormiga que se había perdido y recordó las palabras del sabio y le ayudó a encontrar el camino al hormiguero.
Después encontró, en medio del desierto, un cactus que no soportaba el sol y le ayudó para que se metiera en una cueva.
Finalmente, fueron donde el sabio y le dijo:
- Ya he hecho lo que dijiste. Ahora, conviérteme en rey, ponme la corona.
Y le contestó el sabio:
- Tu paciencia será recompensada.
Y así lo dejó.
Al día siguiente, estuvo esperando en un camino y, por casualidad, pasaba una carroza del rey y se le cayó la corona. Gus se la puso en la cabeza y fue rey para toda la vida.
2007-11-22
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