2007-01-31

BUZTINEZKO EDALONTZIA


EGILEA: Iker A.

Gaur, zeramikazko edalontzia egiten irakatsiko dizuegu.
Lehenik, buztina erosten dugu. Gero, zati bat hartzen dugu eta txurro baten moduan borobiltzen dugu.
Ondoren, edalontziari forma ematen diogu eta pintzel batekin margotzen dugu, guk nahi dugun moduan.
Azkenik, labean sartu eta, hogei minutu barru, pres dago gure edalontzia.
Polita, ezta?

BUZTINEZKO ONTZIA

EGILEA: Miren

Materialak: Labana, pintzela eta brotxa.

Lehenik, labana hartu eta buztin zati bat moztu eta eskuekin bola bat egin.
Gero, txurro formako hiru edo lau zati egin.
Geroago, bata bestearen gainean jarri, ontzi itxura eduki arte.
Jarraian, berniza eman eta labean sartu.
Azkenik, nahi duzun moduan margotu eta lehortzen utzi .

Eta, hor duzu zure ontzia!

2007-01-21

LAS BRUJAS

Egilea: Nerea

Había una vez tres brujas llamadas Caterina, Wilbur y Feca. Vivían en un castillo muy lejos del pueblo. Un día una niña llamada Ane se perdió y se encontró el castillo de las brujas. Tocó la puerta, salió una bruja y la metió en el castillo. Caterina dijo a sus hermanas:
-¡Mirad, tenemos una niña!
Las brujas dijeron:
-Podemos meterla en el txoko. Y cuando engorde la comeremos.
Al final, la niña les dijo a las brujas que quería ser como ellas. Entonces las brujas la convirtieron en bruja y con el paso del tiempo las brujas se volvieron muy buenas.

LINDA Y LAS OCHO FLORECILLAS

Egilea: Irene

Linda era una bruja de vuestra edad que tenía una gran afición: observar flores.
Un día que iba paseando por el campo se encontró con ocho florecillas: un narciso, una rosa, un jazmín, una margarita, una violeta, un clavel, un tulipán y un girasol. Discutían entre ellas sobre quién era la más guapa, y se insultaban la una a la otra, tanto que se les oía desde la escuela de Linda que estaba al otro lado del pueblo.
Linda se sorprendió mucho; primero, porque sabían hablar y, segundo, por su comportamiento. Entonces preguntó:
- ¿Por qué os peleáis?
- Porque intentamos convencemos la una a la otra de que somos la más guapa de las ocho- dijo el narciso.
- Tú podrías ser quien lo decidiera- dijo la rosa.
- ¿Yo?- se sorprendió Linda.
- Sí- respondieron todas al unísono.
- De acuerdo- dijo ella.
Después de que las flores se arreglaran, comenzó el desfile. Como no se podían mover lo único que hacían era posar. Cuando salieron todas, Linda no sabía a quien de ellas elegir. Entonces aparecieron las brujas de la primavera: Nelia y Lian. Estas le dijeron que debería de elegir a una de las flores para que fuera el símbolo de la primavera. Llego a la conclusión de que lo más lógico era que la rosa fuese el símbolo, porque la primavera es la estación de los enamorados.
Desde ese día la rosa fue el símbolo de la primavera y Linda, su guardiana, que adoptó el nombre de Dalina.

LA BRUJA BUENA

Egilea: Elena

Érase una vez, una bruja llamada Luna. Era muy despistada, aunque era muy buena persona: siempre estaba pensando en los demás. Vivía en una cabaña situada en el centro del bosque. Era amiga de todos los animales que vivían allí. Les hacía pociones para curar sus heridas y sus enfermedades.
En el bosque había un ciervo enfermo. Cuando Luna lo supo, fue volando con su escoba hasta el lugar, para saber qué le pasaba. El ciervo tenía un fuerte catarro.
Entonces, se fue a su casa para coger la poción curativa. Pero por el camino tuvo un accidente: se cayó de la escoba. Se quedó enganchada en una rama que sobresalía de un precipicio. Aunque la escoba se cayó al suelo no se rompió, pero le apuntó a Luna y la convirtió en una rana. Al final, pudo salir de allí con su escoba. Los animales la ayudaron a volver a su forma humana, en agradecimiento a su labor.
Y así pudo curar al ciervo del fuerte catarro.

2007-01-19

BRUJILANDIA

Egilea: Ana

Había una vez una pequeña aldea en la Luna, llamada Brujilandia. Allí vivían dos brujas llamadas Bruji y Brujita. Bruji era la hermana mayor y Brujita la pequeña.
Ellas se llevaban muy bien hasta que un día en Brujilandia ocurrió una cosa muy rara. Un temblor estaba arrasando toda la aldea. Todos los brujos y brujas de la aldea se reunieron en la plaza principal, todos menos Bruji y Brujita: ellas dos estaban jugando a las muñecas. Los brujos decidieron abandonar la aldea. Entonces, cogieron sus escobas y salieron volando. Bruji y Brujita no se dieron cuenta de nada hasta que vieron una cosa altísima dando vueltas y destruyendo la aldea. Bruji enseguida se dio cuenta de que era un terremoto y avisó a su hermana, cogieron sus escobas y salieron de la Luna.
Ahora nadie sabe donde se quedaron todos esos brujos y brujas. Y Bruji y Brujita quizás sean nuestras mejores amigas o, a lo mejor, nuestra madre.

2007-01-17

DANIEL

Egilea: Ander M.

Érase una vez un niño que se llamaba Daniel y era mago, pero en su mundo tenían un problema: que los magos y las brujas se odiaban entre ellos porque los magos decían que ellos tenían más poder que las brujas y las brujas decían todo lo contrario; y además, se mandaban insultos por fax, correo o teléfono: “¡Cacho verruga! ¡Cacho rana!” Y toda la vida estaban así.
Pero aún así todos querían a Daniel y, claro, Daniel tenía que repartir su tiempo con su padre mago y su madre bruja.
Un día la madre de Daniel le dijo que iría con él al monte, y su padre, que irían a pescar al río. Y las dos propuestas eran el mismo día.
Fue adonde el mago consejero y le dijo que fuera con su padre; después fue donde la bruja consejera y le dijo que fuera con su madre. Al final, estaba en las mismas que antes y fue a pasear al bosque prohibido para poder pensar.
Entonces se lo llevó un dragón que podía hablar. Su madre se dio cuenta de que no estaba y se fue a buscarlo al bosque prohibido. Al ver al dragón con Daniel, fue corriendo a decírselo a las brujas, y su padre hizo lo mismo con los magos. Todos juntos formaron un ejercito para acabar con el dragón que les había hecho siempre la vida imposible, y así salvar a Daniel.
Cuando iban a entrar en el bosque, al ver el dragón tanta marabunta exclamó:
-¿Esos son tus padres? ¡Pues han venido con toda la armada!
Después de acabar con el dragón, todos vivieron juntos en paz y armonía.

2007-01-11

LA BRUJA DEL PELO MÁGICO

Egilea: Uxue

Érase una vez una bruja llamada: Brupelo. Se llamaba así porque toda la magia que tenía, la tenía en el pelo. Vivía en un pueblo llamado Felicidad. La población de ese pueblo siempre estaba feliz.
Brupelo no tenía padres: siendo pequeña, como era un poco mala, sus padres la abandonaron en un bosque y la recogió un campesino de este pueblo llamado Felicidad. Todo el mundo era feliz aquí, pero a causa del mal genio de Brupelo la gente estaba enfadada constantemente. Brupelo en realidad no era mala, lo que pasaba es que estaba enfadada con ella misma porque sus padres la habían abandonado.
Tenía 10 años y ella no sabía que era bruja; sólo sabía que, cuando pensaba algo, se cumplía. Por ejemplo: si alguien le decía algo que no le gustaba, ella pensaba: “Ojalá se rompa un brazo”. Y, de repente, esa persona se caía y se rompía el brazo.
Los habitantes del pueblo ya estaban un poco hartos de sus brujerías. Por lo tanto, un día que estaba dormida, para que no les pudiera echar ninguna maldición, unas personas del pueblo le cortaron su pelo morado.
A la mañana siguiente, cuando Brupelo se despertó, se miró al espejo y... ¡qué horror!, le habían cortado su lindo pelo. Entonces, empezó a echar juramentos y maldiciones a todo el mundo. Pero, ¿qué ocurrió? Exactamente… nada. No ocurrió nada. A nadie le pasó nada ya que todo su poder se había desvanecido en cuanto le cortaron el pelo. ¡Qué horror! Ahora no podría vengarse de nadie. Entonces, poco a poco, se fue convirtiendo en una niña un poquito más buena y más amable con sus vecinos. Empezó a tener amigos y a saber convivir con todos en ese pueblo tan bonito y feliz. La gente empezó a quererla y ella se sentía muy feliz.
A medida que iba pasando el tiempo y el pelo le iba creciendo, fue recuperando sus poderes pero, ahora, los utilizaba para ayudar a todos y todo el mundo la quería muchísimo.

TINA, SUPER CREADORA

Egilea: Ane

Había una vez una niña llamada Tina. Un día estaba en la cocina y... ¡se encontró un libro sobre cosas que estaban sin crear! Se estaba imaginando el futuro... Fue corriendo a su habitación y empezó a leer (y eso que no le gusta). Leyó que, para poder crear la cosa que quería, tendría que buscar una pieza de ese objeto; así podría viajar al futuro. Buscó, y encontró un perro de madera. Después fue al garaje con intenciones de buscar alguna pieza y encontró una bolita que sería la nariz. Posteriormente fue a su habitación y siguió leyendo: tenía que decir estas palabras: ”muchi peluchi”. Las pronunció y... ¡estaba viajando en el tiempo! (antes se había metido el libro en la bolsa que llevaba).
Cuando llegó, vio que había muchas puertas. Empezó a contar: uno, dos, tres... ¡Había 10! Abrió la 1ª. Ahí estaban Hansel, Greetel y la bruja, que quería cocinarlos; ahí no se metió, por si acaso... En la 2ª puerta estaban Caperucita Roja y el lobo, que se había escondido para comérsela; ahí tampoco se metió. En la 3ª estaban los Pitufos y Gargamel con su gato; por los dos malvados, no entró. En la 4ª puerta estaba todo muy silencioso, no vio a nadie y entró. Iba muy despacio porque no se fiaba mucho de lo que había. De repente, la puerta desapareció, ¡no podía salir hasta que hiciese el perro! Lo único que tenía que hacer era encontrar las piezas para poder salir de ahí.
Por el camino se chocó contra un escarabajo gigante. Cuando se presentaron dijo el escarabajo, escupiéndole a la cara:
-¿Qué hacez tu aquí? Nunca te he vizto.
Ella le contestó:
-Es un secreto y no te lo puede decir –mientras, se secaba.
-Aaaaaaaaaaaah, vale.
-¿Me puedes ayudar hacer un perro de madera?
-Zí, como no.
-Gracias.
De repente se oyeron unos grandes pasos. Los dos se asustaron y se escondieron detrás de unos arbustos. Eran dos dinosaurios Rex. Dijo Tina:
-¡Uauuu! Es la primera vez que veo un dinosaurio Rex.
-Zzzzzzzzz! Cállate, que zi no noz atacarán. A mi me han atacado 5 vecez, por lo menoz.
-¿Tú que eres, carnívoro o herbívoro?
-¿Yo? Herbívoro. ¿Y tú?
-Yo soy omnívora. Pero lo que más me gusta son los espaguetis.
-¿Qué ez omnívora? ¿Y ezpaguetiz?
-Es algo que tú no conoces. Pero no te preocupes, porque no es importante.
Los dos Rex se fueron y ellos salieron de su escondite. Mucho después encontraron casi todas las piezas. Les faltaba una. La vieron desde 30 cm pero... un dinosaurio de pico largo se la llevó a su nido.
-¡Tú, pico largo, eso es nuestro!
-Cállate, que estoz también atacan.
Los dos amigotes fueron en busca de la pieza. Cuando llegaron, el escarabajo dijo:
-Cuidado que ezto ez peligrozo para laz comedoraz de ezpaguetiz. Los dos hicieron un gran esfuerzo hasta que subieron. Allí solo estaba la cría y se les hizo muy fácil. Después estuvieron montando el perro. Más tarde agarró al perro y volvió a su habitación. Ya era de noche y se acostó. Al día siguiente se levantó y escribió en su diario todo lo que le había pasado.