2007-10-22

La hoja caída

Egilea: Maider

Había una vez un árbol, ese árbol tenía muchas hojas. Un día una hoja de las del árbol se cayó. La hoja triste quiso subir al árbol pero, al ser pequeña, no pudo. La hoja seguía en el suelo y todos los que pasaban la pisaban; la pobre estaba llorando porque le hacían daño. El árbol también estaba triste pues era una de sus antiguas hojas y le estaban haciendo daño.
El árbol aquella noche no pudo dormir y estuvo pensando en cómo ayudar a la hoja porque la pobre ya estaba llena de heridas.
Entonces se le ocurrió bajar sus ramas para que la hoja subiera. A la siguiente noche, el árbol bajó sus ramas y la hoja pudo subir y, para no volverse a caer, se agarró fuerte. Pero al poco tiempo empezó un viento muy fuerte y la hoja luchó con todas sus fuerzas para no caerse. Estaba tan agotada que no podía hacer otra cosa que soltarse, volviéndose a caer.
El árbol, desesperado, ya no sabía qué hacer y, para consolarla, le cantó una canción. La voz del árbol era tan susurrante que la hoja empezó a volar y pudo volver a subir al árbol.
Los dos estuvieron unidos y vivieron felices para siempre.

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